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Si hace calor y faltan lluvias, hay que estar atentos a la arañuela

Las altas temperaturas que se vienen registrando en las últimas días y semanas, sumado a las reservas de agua escasas en algunas zonas, genera un combo de condiciones aptas para la difusión de la arañuela roja.

Técnicos de INTA sostienen que esta plaga, en condiciones de seca, genera una planta de soja con folíolos totalmente “amarronados”, lo cual es un escenario irreversible. Además del clima predisponente, las infestaciones tempranas en el cultivo pueden asociarse a la presencia de malezas huéspedes, cuyo control con herbicidas origina la migración posterior de la plaga hacia la leguminosa.

Este insecto empieza a colonizar el cultivo en pequeños “manchones” en el lote que se visualizan globalmente por una coloración más pálida, lo cual se suele atribuir al déficit hídrico, dicen los técnicos.

De persistir el calor y falta de lluvias, el crecimiento de la plaga es exponencial, tanto como el deterioro del cultivo.

A pesar de que los técnicos del INTA sostienen que no hay nivel de daño económico (NDE) para controlar a la arañuela roja, ellos recomiendan algunos recursos técnicos para la toma de decisión: Si comienzan a encontrarse colonias de arañuelas en el tercio medio de la planta y/o ya se descubrieron síntomas iniciales de amarronamiento en el tercio inferior, es imperioso la inmediata adopción de una alternativa eficiente para el control de esta plaga.

La presencia generalizada de arañuelas en el tercio medio de las plantas de soja, y peor aún en el tercio superior, estará indicando que el lote está “pasado” respecto de la adecuada oportunidad de un tratamiento químico.

Para el tratamiento químico, uno de los productos más eficaces a aplicar es la Abamectina y es aconsejable acompañarla con un buen tensioactivo con agregado de aceite, tanto en aplicaciones aéreas como terrestres.

El empleo de las mezclas es aconsejado ante la presencia conjunta de arañuelas y otras plagas correspondientes a diferentes órdenes de artrópodos. En estos casos, evitar el agregado de un piretroide, como cipermetrina, que presenta efectos contrapuestos sobre arañuelas.

Otro recurso práctico para el control del insecto es anticiparse y retardar su ingreso al lote, que proviene de los bordes del mismo.

Ante esta situación, y sobre todo con condiciones predisponentes para su desarrollo y difusión (como las actuales en estos días), conviene realizar una aplicación solamente perimetral a todos los lotes de soja.

Esta estrategia preventiva puede permitir un significativo ahorro de insecticidas luego y, como colateral, también proteger el normal desarrollo de la fauna benéfica dentro del lote, dijeron los especialistas.

 

Fuente: Clarin Rural

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